De un sobresalto y respirando aceleradamente se despierta, mantas hechas un enredo se encuentran abrazadas a su sudado cuerpo.
Una corriente de aire entra por la ventana abierta, haciendo que las cortinas bailen al mismo son. Con los ojos abiertos de par en par empieza a buscar por la habitación sin saber qué. Todo sigue igual, ni un libro fuera de su estante. El miedo aún corre por sus venas, haciendo que este susceptible a cualquier sonido y movimiento. Ni siquiera sabe como ha llegado hasta ahí, eso hace que recuerde algo, lleva sus manos hasta su cabeza, buscando heridas, pero nada, no hay nada. En esos momentos podría colapsar, ¿que mierda ha pasado? Es lo único que en su mente se repite una y otra vez. De repente, la puerta de su habitación se abre, haciendo que una figura aparezca, llamada por el grito inconsciente que había soltado en un principio. Una vez esa figura se adentra más en la habitación, las pocas luces que se cuelan por la ventana hacen que pueda observarla mejor. Provocando una confusión aún mayor que la que ya tenía en su sistema.
-¿Mama?-dice en apenas un susurro.
-Oh, Dios. Jimena ¿estas bien?
Me a gustado mucho te animo a que sigas escribiendo
ResponderEliminar